La Crónica de Carlos Del Valle

SER CONSCIENTES DE LO QUE HAY

El partido del sábado es del estilo de “sálvese quien pueda”, a un equipo al que le faltan los mejores jugadores, sin Saul, sin Forlin, sin Mossa, sin Joselu y sin Ibra pues poco más que dar la cara se puede exigir sobretodo teniendo enfrente a un Málaga recién descendido con jugadores como Ricca, Adrian Glez, Pacheco, Munir y demás.

Con todas y esas nos presentamos a jugar ante uno de los gallitos de la categoría, uno de los menos goleados junto con el Alcorcon, con un once de circunstancias y que para colmo había que añadirle en el calentamiento la baja de Omar Ramon por lesión.

El Oviedo además de los problemas de disponibilidad, venia de una racha de malos resultados, alguno de ellos inmerecido, pero que han puesto la continuidad del mister en serias dudas.

El partido no tuvo mucha historia, Anquela fiel a sus principios de entrenador conocedor de segunda división, echó el candado atrás y a esperar que surgiese una ocasión. Durante 80 minutos se consiguió anular al Málaga por completo, un buen trabajo táctico y atrás muy ordenados.

El plan no salió mal, únicamente falló el gol, el gol que le negó el fútbol a Viti en dos ocasiones, la mala suerte que se ceba con nosotros y que no nos da lo que merecemos, que no nos quiso dar eso que nos hacen otros equipos a nosotros, aguantar atrás y esperar a la que caiga y para adentro.

Tanto la primera ocasión de Viti, excesivamente marcado el gesto al palo largo, un centro desde la izquierda que cerca anduvo Diegui de rematar y sobremanera la segunda en la que el palo decide que el balón en vez de ir a dentro se vaya a las manos del portero nos privaron de habernos puesto por delante ante uno de los gallitos de la categoría y con un equipo de circunstancias.

Al final, el Málaga apretó un poco más y el Oviedo se dedicó los últimos minutos a defender un punto que me sabe a más, únicamente en esos minutos, la magia de Ontiveros en un sombrerazo por la derecha y un error de Javi Hdez en un cambio de juego que conllevó el gol no concedido al Malaga, fueron las únicas aportaciones al partido de nuestro rival.

Suscribo plenamente las palabras de Anquela, EL EQUIPO COMPITE y el que compite nunca está muerto.

Sobre los jugadores

Nereo, un 5, no tuvo mucho trabajo, me preocupan las salidas que hace en los balones que nos cuelgan en las faltas.

Diegui, un 8.5, estoy satisfecho de que haya vuelto el Diegui que fue con su selección, con velocidad, con desborde, sin ansiedad con el balón y con la mente en la portería, cerca estuvo de rematar un centro perdido al segundo palo despejado por Ricca.

Carlos, un 9, sublime como sus compañeros de trío de centrales, no se le escapó una.

Alanis, otro 9, tiene una clase y un estilo brutal, me da la sensación desde que está él ordenando atrás, se acabó la verbena.

Christian, un 9, mención especial a su trabajo, Javi sufrió en los tres cambios de juego que le hicieron, dos de ellos se los corrigió Christian.

Javi Hdez, un 7, como siempre este chico cumple, es un buen jugador de futbol y eso es esencial, aun le faltan cosas por aprender, sobremanera cubrir bien la espalda, tragó en los cambios de juego.

Folch, un 7, el Málaga no movió rápido el balón y eso siempre le viene bien, supo mandar al equipo.

Tejera, un 7, nunca se esconde y siempre es el que tira del equipo para arriba, sin duda es una de las mejores incorporaciones de este año.

Bárcenas, un 6.5 de más a menos, empezó muy bien muy incisivo y con los conceptos claros, en la segunda parte se disipó.

Viti, un 9, sobresaliente actuación de Viti, solo le faltó el gol, valor para encarar hasta a tres jugadores no le falta.

Toché, un 6, hizo su trabajo de intentar abrir espacios e incomodar, lo que casi da fruto al remate de Diegui que antes mencioné, tampoco es que le llegasen balones en exceso.

En fin, ahora toca el parón invernal, necesitamos que se vacíe la enfermería y se llene el contador de puntos en la clasificación. Esperemos un mejor 2019 que el año que se va futbolísticamente.

Saludos a todos desde México y HALA OVIEDO.