Campaña apoyo Real Oviedo Rugby

El Real Oviedo Rugby pone en marcha una nueva campaña buscando la colaboración de los negocios de la ciudad.

A cambio de una aportación de 50 € se hará entrega de una pegatina que da al establecimiento el “título” de colaborador de la entidad.

A través de las redes sociales del club también se compartirán las imágenes de los establecimientos que colaboren con la citada campaña.

Toda la recaudación irá dedicada al pago de las fichas de las jugadoras y jugadores del club.

Rueda de Prensa de Mossa

“Tengo un golpe del fin de semana. El míster siempre opta por lo que cree que es mejor para cada partido”

“Las victorias nos dan confianza y tranquilidad

“En la primera vuelta frente al Extremadura dimos buena imagen pero no ganamos. Lo importante es estar preparados para lo que viene. Mirar atrás no vale de nada”

“Tengo todo el respeto al Extremadura, se vieron buenos partidos en su campo”

“El equipo más competitivo es siempre aquel que tiene la capacidad para adaptarse a lo que requiere el partido en cada momento”

Entrevista al Doctor Francisco Fernández-Guisasola

Mucho se está hablando del tema de las lesiones en el Real Oviedo.

En la Nueva Hoja Azul no somos ajenos a ello y queriendo dar una opinión profesional hoy tenemos el placer de entrevistar al Doctor Guisasola, secretario general en el Ilustre colegio de Médicos de Asturias.

— Francisco, lo primero, gracias por atender a la Nueva Hoja Azul.

Es un placer.

— Gran y buen aficionado al Real Oviedo ¿cómo ha visto esta primera vuelta?

Ha sido un poco una montaña rusa de emociones: nos meten dos goleadas de 4-0, ganamos el derby; fichajes que ilusionaron en verano, números alarmantes de lesiones; once jugadores del Vetusta convocados, pero –descontando a Javi y Viti– sólo 50 minutos jugados; 26 goles en contra, pero perdiendo partidos en los que solo nos chutan a puerta en el gol; sólo 24 goles a favor, pero 16 postes… todo así.

— Objetivamente, ¿qué espera de la segunda parte del campeonato?

Dependerá en gran medida de la recuperación de los lesionados. Si se repite únicamente la misma progresión de la primera vuelta, 30 puntos, la previsión nos hablaría de 58-62, que no creo que sea suficiente para entrar en playoff. Simplemente, confío en llegar lo antes posible a los 50 puntos, recuperar lesionados y luego… el famoso «partido a partido».

— Las lesiones ¿está teniendo el Real Oviedo un número excesivo?

En mi opinión, rotundamente sí. Consideremos varias premisas: en primer lugar, todos los jugadores pasan un reconocimiento médico antes de iniciar la temporada; en segundo lugar, las lesiones creo recordar que, salvo la fisura de peroné de Forlín (y en el vetusta el tobillo de Prendes y la rodilla de Casi), son todas musculares; y, en tercer lugar, únicamente se han disputado 22 partidos oficiales (21 de liga y 1 de copa) en 5 meses (más 9 amistosos el mes anterior), lo cual no parece una gran carga física para un jugador profesional.

Algunos aficionados comentan que el Real Madrid también tiene muchos lesionados, pero hay que tener en cuenta ellos juegan 5 competiciones y que, además, muchos jugadores van seleccionados con sus países (en el Oviedo solo se han perdido partidos Alanís y Joel —que, curiosamente, es uno de los pocos que no se han lesionado—), con lo que realizan muchos más esfuerzos y más viajes.

– El estado del Carlos Tartiere ¿puede influir?

Es cierto que el césped del Tartiere es penoso (y que parece no tener solución hasta que no se cambie totalmente el drenaje), pero también es cierto que ha habido muchas lesiones en jugadores del Vetusta, que no juegan en el Tartiere; por otra parte, la lesión de Folch fue en pretemporada sin pisar el Tarteire y Diegui, Joel, Mossa y Cristian han jugado más de 1.000 minutos cada uno y son los únicos no lesionados además de los porteros. En definitiva, puede influir pero no creo que sea determinante.

— Este año se produce un hecho casi insólito: dos jugadores caen lesionados en el calentamiento. ¿Su impresión?

Ya le pasó también el año pasado a Edu Cortina, pero en aquel caso fue por una mala caída. Lo de este año no tiene más explicación que la tendencia a lesiones musculares del equipo que, creo, debería analizarse seriamente por parte del club.

— Se habla mucho de todos los factores que pueden desencadenar una lesión. ¿Si le pido que me los ordene de mayor a menor importancia?

Todos son muy importantes: obviamente una correcta preparación física es fundamental, pero igual de importante es, en mi opinión, la alimentación del jugador.

Dentro de la preparación física me refiero tanto a los trabajos de carga en pretemporada, como a los de mantenimiento de forma y, por supuesto, a los de recuperación tras el esfuerzo; hay que valorar el calentamiento (ojo también al sobrecalentamiento), el reposo adecuado, la rehabilitación, la no «precipitación» en volver a entrenar tras sobrecargas o lesiones, etc. Algunos problemas pueden venir también por una no adecuación de los ejercicios realizados a la morfología del jugador; se deben evitar ejercicios descompensados, controlar la pisada, etc.

Luego, detrás de estos dos factores que considero los más importantes, hay otros factores que pueden influir: el estado de los terrenos de juego, las actividades en tiempo libre, el nivel de ansiedad… y, claro, la salud dental.

Y, por último, hay otro capítulo a tener en cuenta –aunque no creo que sea el caso de los jugadores del Real Oviedo y por eso lo cito aparte– que sería el de las sustancias nocivas: tabaco, alcohol; y, por supuesto, el uso (y, a veces, abuso) de algunos medicamentos, que pueden aumentar la fragilidad muscular o ligamentosa (caso, por ejemplo, de las infiltraciones repetidas con corticoides).

— En el año 2019, con toda la tecnología que rodea al fútbol, parece que el tema de que los jugadores estén en el dique seco un tiempo parece que no ha evolucionado.

El cuerpo, como todo en la naturaleza, necesita sus tiempos de recuperación. Apurarlos, a veces –casi siempre–, es contraproducente. Las prisas, dice el refrán, son malas consejeras: una recaída significa mucho más tiempo de inactividad; por no esperar una semana, puedes estar parado otro mes.

De todas formas, los avances en medicina, incluida la deportiva, son evidentes. En los años cincuenta una lesión de menisco podía suponer la retirada del jugador, actualmente… tenemos el ejemplo de Fabbrini el año pasado, que en menos de un mes ya realizaba carrera en cinta y enseguida comenzó a tocar balón: empezó a jugar de nuevo en enero, antes de los 5 meses de su lesión, a finales de agosto.

La traumatología, la rehabilitación y todas las especialidades médicas están en continua progresión y los deportistas también se benefician de ello.

— Con todos los controles ¿se pueden prever cierta tipología de dolencia?

Por supuesto, la medicina preventiva debe ser siempre prioritaria y anteponerse, en lo posible, a la curativa.

Por ejemplo, un control precoz de una mala pisada, colocando una plantilla adecuada, puede evitar la aparición de una fascitis plantar.

Lo único que no es previsible son las lesiones de verdadera mala suerte: caídas en mala posición, golpes, entradas de contrarios…

— ¿Cada jugador debería tener un entrenamiento específico a lo largo de la temporada?

Por supuesto. No hay dos personas iguales: hablando en términos coloquiales, unos jugadores son constitucionalmente explosivos, velocistas, mientras que otros son más fondistas (cada caso supone poseer distinto tipo predominante de fibras musculares). Para que se entienda fácilmente: no hace el mismo entrenamiento un corredor de los 100 metros lisos que uno de maratón. En el fútbol no solo se debe entrenar de forma específica según el puesto (portero, defensa, delantero…) sino también según la constitución anatómica de cada uno.

Por otra parte, no es lo mismo estar «en plena forma» que volver de unas vacaciones fuera de peso o salir de una lesión. Yo soy partidario de tratar siempre a cada persona como el individuo único que es.

— ¿La importancia de la alimentación?

Fundamental. En la última Convención de la Profesión a la que asistí en Madrid, hablaba un colega, especialista en endocrinología y nutrición –que entre sus pacientes cuenta con futbolistas de la Premier Ligue y que es quien realiza los menús de las concentraciones de todas las selecciones españolas de fútbol– y, entre otros temas, ponía dos ejemplos de perjuicios a los futbolistas: beber alcohol supone perder un metro en una carrera de velocidad (comentaba que quitarles la «pinta» era lo que más le costaba que aceptaran los jugadores británicos) y que el «estoy en mi peso ideal» que le decían los jugadores no siempre correspondía con el verdadero peso ideal para ese cuerpo, y que, a lo mejor, perder uno o dos kilos suponía un importante aumento del rendimiento.

Por supuesto no se trata solo de qué y cuándo comer antes, durante y después del ejercicio (entrenamiento o competición), sino también durante el resto de la semana.

— ¿Puede llegar a influir el buen o mal estado de la dentadura?

Por supuesto. Si no recuerdo mal, cuando Prosinecki vino al Real Oviedo venía precedido de continuas lesiones musculares y aquí trató sus problemas dentales y no volvió a lesionarse.

Efectivamente, infecciones crónicas y larvadas en piezas dentales predisponen a lesiones, porque debilitan la capacidad de respuesta orgánica.

Sin embargo, este aspecto en el Real Oviedo está cubierto, porque todos los jugadores pasan una revisión en una conocida y acreditada clínica ovetense.

— Y, para terminar, ¿quiere añadir alguna aclaración?

Agradecer la oportunidad que me brinda La Nueva Hoja Azul de comentar estos asuntos y, quizás solo indicar que considero que un equipo profesional de élite como es el Real Oviedo debería plantearse tener en su staff –además de los grandes profesionales «deportivos» que tiene– otros profesionales importantes.